TERAPIA GERSON /JENNSEN

TERAPIA  GERSON.  Max Gerson, M.D., nació el 18 de Octubre de 1881, en Wongrowitz,  Alemania. Estudió en las Universidades de Wuerzburg y Berlín y finalmente se graduó en la Universidad de Freiburg.  Debido a que padecía de migrañas dedicó sus primeros esfuerzos a experimentar con la nutrición para prevenir los dolores que tanto le debilitaban. Uno de sus pacientes, siguiendo la dieta para la migraña que el Dr. Gerson había desarrollado para sí mismo, se curó también de la tuberculosis que padecía. Este descubrimiento le llevó a investigar más sobre la nutrición y a tratar con éxito a muchos pacientes que sufrían de tuberculosis.

“Veo en el Dr Gerson a uno de los genios más eminentes en toda la historia de la medicina”

- Dr Albert Schweitzer, galardonado Premio Nobel de la Paz y paciente del Dr Gerson.

Charlotte Gerson Fundadora del Instituto Gerson Nacida en Alemania, Charlotte Gerson era la hija más joven del Dr. Max Gerson. Ayudó a su padre traduciendo, escribiendo estudios y cuidando a sus pacientes.

Cuando el Dr Gerson murió en 1959, Charlotte continuó publicando y vendiendo su libro, “A Cancer Therapy: Results of 50 Cases”. Como resultado de sus conferencias la demanda por la Terapia Gerson se acrecentó.

Charlotte Gerson fundó el Instituto Gerson en 1976 para que la Terapia estuviese al alcance de todo el mundo. En 1977 ayudó a establecer el primer hospital dedicado a la Terapia Gerson.

SOBRE BERNARD JENSEN :

Muy recomendable es la lectura del libro “Cuerpo Radiante” del Dr. Bernard Jensen y, sobre todo, visualizar las fotografías tan impactantes que se muestran.

Bien sabemos que el actual estilo de vida y nutrición impone una enorme sobrecarga tóxica a nuestros órganos. Así, el colon se va revistiendo con capa sobre capa de un engrudo pegajoso, que va envenenando la sangre poco a poco. El colon es uno de los órganos vitales que resulta más afectado por los hábitos dietéticos modernos.

La Naturaleza lo diseñó para que funcionara como un sistema de alcantarillado, por el que los residuos de la digestión pudieran ser eliminados prontamente del organismo. En vez de esto, se ha convertido en una especie de pozo estancado, el equivalente fisiológico de un montón de basura en descomposición.

Hoy en día, el colon del occidental medio lleva en su interior unos dos kilos y medio de carne putrefacta y semidigerida, más una cantidad de entre dos y cinco kilos de desechos tóxicos acumulados durante años en los pliegues del colon.

Purgar los intestinos elimina la fuente de veneno y permite así que la sangre y la energía se regeneren naturalmente. Limpiando los intestinos reparamos el cuerpo.” ( Chai Yu-hua )