En Odontología existe desde hace ya bastante tiempo una técnica fisiológica, indolora y razonablemente rápida de madurar áreas orgánicas que se habían quedado rezagadas.


Esa técnica es: LA ORTOPEDIA MAXILAR

Como hemos mencionado en el apartado del tratamiento del TDAH ,pertenece al grupo de técnicas odontológicas usadas para corregir mal posiciones dentarias, pero no con aparatología rígida sino de quitar y poner.

Hace ya un buen rato que investigadores concienzudos conocedores de esta técnica, han comprendido que si se pueden mover los dientes a su sitio, haciendo el debido espacio para su correcta colocación, también es posible inducir el crecimiento y desarrollo del cráneo no sólo con respecto a los dientes sino que dicho crecimiento obtenido implicaba todo el conglomerado craneal y orgánico en general.


Es así cómo la primera maravilla de esta técnica se comprobó en el tratamiento estupendo de los niños con labio y paladar fisurado, más conocido como los niños de LABIO LEPORINO. Este drama es claramente entendido cómo una detención del desarrollo del niño entre la sexta y séptima semana de vida intrauterina.


El tratamiento a estos casos era antes, del todo traumático, largo e infructuoso. Enormes cirugías, injertos de hueso, de piel seriados a diferentes edades, etc. y los resultados eran tan pobres, adicionados el coste material y psicológico tan intenso que muchos padres preferían dejar a sus niños afectados, tal cual.


Con el advenimiento de la ORTOPEDIA MAXILAR (últimos 25 a 30 años a la fecha), esto se resolvió de un plumazo, en forma indolora, sin cirugía, como un juego. Bastaba colocar en boca del niño aquejado de labio y paladar fisurado, una plaquita acrílica con la que el bebé “jugaba” con su lengua, sacando la plaquita y volviéndola a colocar en su paladar o moviéndola a su gusto dentro de su boca. Este estímulo de tocar, dejar, insalivar más veces y sobretodo “MOVER” la lengua, iba promoviendo el trabajo de pulmones (lengua y pulmones poseen el mismo origen embriológico y al moverse la lengua promueve la respiración, por eso algunos científicos han descubierto que en un ataque de asma morderse la lengua, puede detener el ataque de asma), de glándulas a nivel de todo el cuerpo tanto endocrinas como exocrinas y así.


Al cabo de pocas semanas, se comprobó que la fisura palatina iba cerrándose y en poco tiempo más también lo hacía la parte blanda de los tejidos: labio, nariz ¡todo sin cirugía!

Bien, esto de la HIPERACTIVIDAD es nuestro labio leporino cerebral.

Se trata de una inmadurez y como tal se debe tratar.
Ya lo hemos visto y comprobado. Colocados los aparatos de ORTOPEDIA EN ESTOS NIÑOS, desarrollan, respiran, su cerebro deja de compensar con movimiento, se tranquiliza y normaliza.

Combinar el tratamiento ortopédico maxilar con la dieta correcta garantiza al organismo oxigenación y nutrición. Bajo tales condiciones óptimas, el organismo acelera su recuperación formando nuevo cuerpo.

NOTA: Puede que algunos colegas que coloquen aparatos de ORTOPEDIA MAXILAR, no se les haya ocurrido que ese tratamiento sirva para salir de la HIPERACTIVIDAD de modo que recomiendo a los padres no pedirles eso, sólo esperar que el facultativo efectúe su trabajo de corregir las malposiciones dentarias con esta técnica respetuosa de la vida, tomando claro interés en que ese paciente pueda COMER EN FORMA ARMONICA, DE UN LADO Y DEL OTRO EN FORMA BILATERAL “REFLEJA” al término del tratamiento.